ALARGADA la expresión del que espera que lo que está viviendo no es definitorio, que es solo el paso intermedio entre hoy y el dia en que las cosas empiezan a ser como se supone que deben ser, ignorando deliberadamente que no hay tal cosa como un sueño prometido, que no existe el derecho a ser feliz, mucho menos la garantía, que aquél del que uno se compadece puede ser uno y no le día de mañana, sino que ahora mismo, mientras se escribe la palabra autocompasión.
Alambrada la vecindad del barrio de la desolación, sobretodo cuando uno recién se ha mudado. Cuesta salir a pasear, contanimarse a levantarse y recorrer porque sí, respirar hondo y creerse el cuento que nada es tan malo como parece, saludar a través del alambre al vecino por difícil que parezca que éste pudiera saludar de vuelta, recoger el pedazo de periódico o diario o semanario o nadiesabenario que llegó volando desde el exterior y querer leerlo, cual si fuese al esperanza del prisionero del gueto que sólo quiere salir. Mirar hacia arriba y notar que es solo un alambre que es mucho más fácil de derribar que al hambre.
Alharaca vergonzosa el creer que uno importa, el creer que uno siente, el creer que esto es dolor. Comparado con aquel otro o aquella una, esto no amerita ni mil palabras es un espacio libre, abierto pero olvidado. Es una lujosa pérdida de tiempo, una grosera forma de desperdiciar la paciencia de los que sienten de verdad, un abuso de la inequidad para obviar, incluso si es solo por unos días, una verdad que es bastante menos atractiva que la de creerse uno más, con derecho a sentir pena por haber perdido un reloj.
Alarmada la respuesta ante la perspectiva de un corto plazo solitario e incierto y de un largo plazo aún más incierto, por tanto, quizás aún más solitario.
Alabanza inapropiada para el bueno, para el malo y para el feo.
Alasala los temores, los rencores, los pormenores.
A la cama la calma.
A la larga, las ganas ganan.
A la ...
¡Alakazam!
Cultura Sofista
sábado, 12 de marzo de 2011
Alas Alfa
viernes, 4 de marzo de 2011
La defensa de Misha
A MISHA le contaron de otra forma la Defensa del poeta, esa defensa llena de pura indignación pura, de verdades reprobadas por algunos, pero bien dichas y escritas.
Mientras sus ojitos se hacían cada vez más negros por la atención, descurbió que él era su padre, que él era su defensor.
"Por qué te entregas a esa piedra
Niño de ojos almendrados
Con el impuro pensamiento
De derramarla contra el gato.
Quien no hace nunca daño a nadie
No se merece tan mal trato.
Ya sea blanco y pensativo
Ya melancólico y naranjo
Debe ser siempre por el hombre
Bien distinguido y respetado:
Niño perverso que lo hiera
Hiere a su padre y a su hermano.
Yo no comprendo, francamente,
Cómo es posible que un muchacho
Tenga este gesto tan indigno
Siendo tan rubio y delicado.
Seguramente que tu madre
No sabe el cuervo que ha criado,
Te cree un hombre verdadero,
Yo pienso todo lo contrario:
Creo que no hay en todo Chile
Niño tan malintencionado.
¡Por qué te entregas a esa piedra
Como a un puñal envenenado,
Tú que comprendes claramente
La gran persona que es el gato!
...
Piénsalo bien y reconoce
Que no hay amigo como el gato,
Adonde quiera que te vuelvas
Siempre lo encuentras a tu lado,
Vayas pisando tierra firme
O móvil mar alborotado,
Estés meciéndote en la cuna
O bien un día agonizando,
Más fiel que el vidrio del espejo
Y más sumiso que un esclavo.
Medita un poco lo que haces
Mira que yo te estoy mirando,
Di a Nicanor que te perdone
De tan gravísimo pecado
Y nunca más la piedra ingrata
Salga silbando de tu mano."
Una vicita en homenaje al gestor y al contenido vicitado, sin vienesa, claro, pues ya no vienes a... a... a... aquí.
lunes, 21 de febrero de 2011
Año Zywba, el Año del Oriol

Me encontraba por protocolo en la casa de unos desconocidos, inmerso en una conversación sin polémicas ni excavaciones por lo que participaba con respetuosas pero desmotivadas frases de propaganda. Por lo que no sin sorpresa tuve la oportunidad de escuchar una gran historia del siglo XVII sobre Gaspar Zywba, señor de Albacete, que se narra de la siguiente manera:
.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.
Gaspar Zywba -quien hacíase llamar Gaspar Oriol para esconder su origen inconveniente-, era un señor burgués dueño de unas tierras ubicadas en Albacete, España, y, debido a la obra de sus antepasados en el sector, poseía gran influencia sobre todo el poblado en un radio de unos diez kilómetros.
Culto, inteligente, bondadoso pero estricto e impertérrito, Gaspar Oriol se pasó la mayor parte de su vida dedicado a mantener el orden en sus tierras junto a su irremplazable e impostergable pasatiempo, el estudio de las ciencias. Así fue como, al hacerse mayor, se vio inmerso en su propia compañía, lejano del pronóstico de una boda y mucho más distante de una familia de su propiedad.
Dentro de todas las áreas del conocimiento, tenía una particular afición por los calendarios, rama particular de la astronomía, de modo que en todo el poblado había una clara noción del día exacto en que cada cosa ocurría, lo que favorecía bastante las labores de cultivo. Como no ocurría ni en las grandes ciudades, cada habitante sabía con exactitud la edad que tenía y la de sus hijos, los años que llevaba trabajando, los días de enfermedad, los días que faltaban para el pago de impuestos, en definitiva, un orden que se adelantaba a la época.
Si bien la población no gozaba de libertades ni mayores derechos y lamentaban el arduo nivel de trabajo que tenían que cumplir de acuerdo a los estándares del señor Oriol, la mayoría no se quejaba y disfrutaba de las generosas regalías, en contraste con otros burgueses, que Oriol les ofrecía. La vida en la ruralidad de Albacete era tranquila, privada de las libertades de nuestros siglos, pero segura, por lo que más que rechazo hacia la figura de Gaspar Oriol, había cierto respeto y necesidad creada de su fuerte presencia.
El tiempo pasaba y Gaspar Oriol no se hacía más joven, al contrario, sabía que debía encontrarse al borde de la muerte, pues, producto de una serie de osadas exploraciones entre arrebatos científicos, había sucumbido a múltiples enfermedades.
Ya a sus 27 años, decidió que no habría de pasar de los veintiocho. Fue entonces cuando hizo público un contrato con su región, en el que explicitaba la herencia de sus tierras a todos y cada uno de los habitantes y granjeros de la misma, lo que se haría efectivo el día mismo en que cumpliera veintiocho años, a saber el 25 de mayo, día de Santa Sofía, de 1625 d.C., fecha en que él mismo contaba con que fuese su último día de aire.
La revelación de tal noticia generó tal revuelo entre los habitantes de los alrededores de Albacete, con una mezcla entre solemnidad y alegría, que muchas labores fueron descuidadas. La efervesencia fue fomentada por las palabras del señor Oriol en la ceremonia de comienzos del año(1625), a quien el júbilo de su gente por el día de su muerte sólo lo alegraba más respecto a un hecho que él ya había asumido con total tranquilidad.
"Veintiocho años de experiencia, veintiocho de aprendizaje. El universo del conocimiento es infinito, pero como ni cien años son suficientes para digerirlo todo, me siento satisfecho y cumplido con mi oportunidad y espacio en esta historia. Veintiocho años de naturaleza y de sol no sólo son bastante... son bastanto, tanto cariño, tanto aprecio, por la vida y por la tierra".
Sus palabras recorrieron los diez kilómetros de radio donde su nombre además era renombre, si bien había un dejo de melancolía en la espera, predominaba una sana ansiedad.
Un día Veintiocho, a Veintiocho días del día en que cumpliría Veintiocho, comenzó la cuenta regresiva comunitaria. Cada casa, cada posada, cada granero, registraba el número de días que faltaba para su libertad y para la liberación de Don Gaspar Oriol.
Y, así, un veinticinco del cinco del veinticinco, cual vaticinio, Zwyba dejó de respirar en el mismo instante que la gente que poblaba los diez kilómetros a la redonda de su lecho comenzó a hacerlo.
.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.
DE ESTA MANERA, se instala en la región y en lugares remotos y más remotos la conmemoración del Año Zywba, o Año del Oriol, que sólo los más afortunados tienen la oportunidad de vivir*. Tal año consiste en que cuando ocurre que la cuenta regresiva desde tal en que se cumple tal comienza exactamente un día tal. Para tal ocación, el festejado, o su familia, debe realizar una acción benéfica cada día que antecede al día de Oriol, su cumpleaños, culminando con una celebración de alegría y regocijo brindada por él mismo.
Es costumbre, sobretodo en la zona de Albacete, calcular el año de Oriol de cada recién nacido, llegando incluso, en muchas ocaciones, a interferir -en la medida del lo posible- en la fecha de nacimiento de cada niño para que puedan vivir su Año Zywba.
El festejo refleja lo mejor de los vestigios de los valores de una población que ha aprovechado sus costumbres por años para mejorar su entorno en vez de castrarlo y reprimirlo, espíritu que hoy ya no tiene barreras políticas ni geográficas y puede sentirse en particulares lugares de todo el espectro de la cultura occidental.
*Matemáticamente, sólo aquellos cuya relación de paridad entre su día y el mes anterior al suyo sea inversa, vale decir (par, impar) o (impar, par) respectivamente, cumplen con el requisito para celebrar el Año de Oriol.
domingo, 30 de enero de 2011
Su realismo, mi realidad

Así como las hormigas de Dalí jamás se irían de sus sueños, las mías no se alejarán de mi recuerdo ni mucho menos serán exiliadas.
Ahí están cargando ordenadamente el dolor, el cariño, la entretención, la esperanza, la amistad y el clamor, de los más puros. Ahí van doblando la esquina, sobre la gran piedra pintada de blanco que aplasta las piedrecillas de condena lúdica bajo el amparo de Moisés Mussa; ahí están en la tina y en la ducha, conectadas, acechantes, espectantes; ahí las veo bajando por los tejados y luego los árboles, luego los pastos y luego los brazos, emocionadas, desatando nudos que pensaban que ya no volvían; ahí se multiplican, maravillosas, únicas; por allá van cautelosas, valientes, maternas y fieles.
Ellas fueron mi Elvisivninvisivle, ¿Elvis invisible?. Fotos, cartas, carteles, dibujos, paneles, recortes, canciones y libros. Así como también fueron el portal de la madurez y de la responsabilidad, consecuencia de sus aventuras y pasatiempos. Recibieron odios, pero a quién jamás le importó: no a los internos ni a los externos, pues recibieron por sobretodo una prioridad incalculable, inocente e inesperada.
Mis hormigas rompen prejuicios, se pasean por mi juventud y coronan a una época imprescindible e intranzable. Pero mis hormigas también me miran con ojitos tristes, temerosos ante la presencia del legado y es cuando el recuerdo se sale de su encubadora, de su cuna, de su lugar y juega a ser presente, regalando sonrisas, miradas perdidas, más nudos y corroborando que once años no son, como tampoco lo serán treinta, suficientes.
¿Y por qué, hormigas, tomaron ese bus? ¿Cómo, hormigas, tomaron ese bus?
Que me lo vengan a decir a la cara, aquellos que no tienen la respuesta, que se atrevan a decirlo. Que se salgan de su escondite los que especulan de vacuidad y me enfrenten.
¡A ver cómo les va con mi realidad!
martes, 14 de diciembre de 2010
Tener un árbol, plantar un libro, escribir un hijo

Pienso, luego existo. Siento, luego soy. Soy y luego lo siento.
En su calidad de sensible, el perverso ser humano ha admitido tener un afecto particular por ciertos valores, por ciertos objetos, ciertos personajes de ficción, inciertas ideas. En mi calidad de insensible, persevero en decir que no creo que se le deba restar valor a los tres fundamentos propios de aquellos animales, animales de los nuestros. Son estos pilares mucho más sólidos que lo sólido en sí mismo, mucho más armoniosos que la música en si, mucho más claros que claros amores, son clamores: el clamor al hogar, el clamor a la vida y el clamor a la lucha.
Por más que hoy la superficialidad y el consumismo pretendan sobreponerse a estos clamores, se sabe que en el fondo de cada cerebro humano están los recuerdos y construcciones personales que nos harán volver, o llegar pues quizás jamás se ha estado en tal estado, a un nivel en que lo banal deja de oscurecer los anhelos auténticos y en que lo material empieza a transofrmase en el camino para llegar a un sentimiento más ingenuo, más inocente y tal vez más puro.
El clamor al hogar, es el clamor a lo propio, a lo que uno pertenece, y a lo que le pertenece a uno, como el perro que era nuestro y de la calle que lo vio nacer. Es clamor a su país, a su cultura, a su lenguaje, a su colegio, a su calle, a su pieza, a su cajón, a su barquito... En tal dimensión yo tengo un árbol, el que quizás sin ideas ni ganas de nada soportó las inverosímiles personficaciones que se le hicieron, soportó el peso de los jóvenes soñadores que también lo quisieron, compartió sin objetivo aparente sus frutos con el archivo de la infancia. Es el árbol compañero, ícono, presente pero lejano y prohibido.
El clamor a la vida es el clamor a los detalles y a lo grandioso que, entre tanta tecnología detestable que sólo satisface la necesidad de dejar de sentirnos nosotros mismos, de a poco dejamos de percibir, incluso de considerar. Hoy es un clamor de película, como si fuera ficción, como si no existiera tal, o cual...mal, mal. Es el clamor a la música, a la ficción, a la creatividad, a lo eterno. Y aquí, yo planto un libro, el que ya lo conoció todo, pero cuyos frutos, desechos y monóxido carbónico debe compartir. ¿Se le llama historia? ¿Ciencia? ¿Filosofía? ¿Conocimiento? No, si tuviera que llamarle, le llamaría Primavera. No, poesía. Pero no se llama, es, y es la vida.
Y el clamor a la lucha es la apropiación inteligente de la indignación, que cuando fuerte, es una fuerte lucha; que cuando débil, es una debilucha. La indignación ante la estupidez, ante la soberbia, ante la mentira, ante el egoísmo, ante la omisión, ante la hipocresía, ante la sinvergüenzura, ante el criminal de las ideas y el traidor de la confianza, esa misma, no inspira odio hacia sus sujetos y objetos, inspira clamor hacia su predicado y hacia el camino para llegar a aquel, Raquel. Entonces, escribo un hijo, y espero jamás dejar de hacerlo.
"Amo la humanidad, lo que me revienta es la gente" Quino, a través de Susanita.
lunes, 29 de noviembre de 2010
Always in betwin...
domingo, 31 de octubre de 2010
With all due respect
sábado, 23 de octubre de 2010
Esa tarde llover gente correr

El tiempo en que viví en Londres no aprendí más que en Zanzibar, ni menos que en San Petersburgo. Aprendí lo justo y necesario.
Mucho antes de que los ingleses fuesen mayoritariamente albos, llegó a la capital uno de esos días lluviosos que amenazaban con durar años. Producto de de una fuga de gas oxígeno de la planta del pie de limón, la lluvia generó cambios raciales hasta el día de hoy perdurables.
Desde aquel entonces le llamamos Blondon.
viernes, 15 de octubre de 2010
Sí a lo gobernado por el Diálogobernado
No me siento un ser humano porque Soy... sino porque Doy.
No espero algo a cambio porque Di... sino que di porque Sí.
Y no creo que las cosas vayan a cambiar porque Dé... sino porque Sé.
La esperanza no es en vano, quizas todo cambie y no por lo que Digo... sino porque Sigo.
Quizás no bastará para todo con lo que Sos... puede que falten Dos.
Uno no aprecia a la gente porque tengan un Don... sino por lo que Son.
A caballo regalado no se le mira el Diente... sino lo que Siente.
¿Cómo terminar con esta triste Saga... hará falta utilizar la Daga?
No tengo la voluntad de quedarme sentado acumulando Sebo... hay que respodner al país, se lo Debo.
No peleo por el fin a la desigualdad porque es un Derecho... sino porque no vaya a Ser hecho.
No espero convencer porque amenace con el Diablo... sino porque Sí hablo.
No me deben intimidar los pesares porque esto vaya a Decaer... porque Sé caer.
Hay que compartir lo que se aprende en las Salas... ¿te piden garantías? Dalas.
Y no porque alguien como tú no va a Soler hacerlo... vas a olvidar que va a Doler no hacerlo.
No se trabaja duro porque es un gran y lindo Sueño... eres responsable, de tu futuro eres Dueño.
No consideraría al Jesús un ejemplo por ser Divino... si no porque Sí vino.
No seguimos adelante porque aún no ganamos el Duelo... sino porque no ganamos ni el Suelo.
Rescatemos lo mejor de una sociedad Dolida... una organización Solida.
La lucha eterna no se hace porque Significa... sino porque Dignifica.
Lo que logremos no es lo que el poderoso Determinará... su cómodo reinado Se terminará.
Y me indigno ante todo porque no soy Siego... soy Diego.
miércoles, 13 de octubre de 2010
domingo, 26 de septiembre de 2010
Anuálisis
Lo disfruto y desperdicio entero, febrilmente sobrevivo... hasta que me marcho al abril la puerta y es ahí cuando llega el problema mayor.
A cuatro manos meses la cuna -o no me se más trucos a la nuca-, ya siete veces, anunciando el fin, anunciando octover.
¿Se acaba ya? ¿No ocurrirá? No digas nunca, di siempre...
lunes, 20 de septiembre de 2010
Odiosa odisea
Hoy he librado bestias brutales, caníbales, nefastas... olvidadas, finalizando necedades.
Elemental, mi querido Random.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Sino tumultuoso, vacío silencioso
Las sorpresas emergentes de presente intransigente con un sueño aún vigente y futuro convergente ameritan detergente y un sustento atingente. Es urgente, muy urgente, eliminar de su pasión a cualquiera sea el agente, pues en tiempos exigentes con raciocinio de regente, sólo encuentran un camino por lo bajo divergente. Si se busca una respuesta diligente e inteligente al enorme contingente de dudas resurgentes, es que para no ser indigente no hay que ser más dirigente aunque no sea indulgente el recuerdo de la gente.
sábado, 28 de agosto de 2010
Tocata y Fuga
Juan no estaba familiarizado con las aventuras amorosas ni con el rol del hombre que pudiera cumplir con la mínima espectativa. A pesar de no haber tenido jamás contacto con una mujer, suponía que no debía ser muy distinto del contacto experimental que compartía con sus amigos en el colegio cuando, con la excusa de estar espiando a sus compañeras, aprovechaban el solitario camarín para satisfacer su curiosidad y el deseo que se tenían los unos a los otros.
Y, así, siendo un mero aprendiz ofreció cielo, mar y tierra a quien aceptara ser el prólogo de su novela sexual, a través de un aviso en el diario cuyo titular anunciaba "se busca tinta".
La estupenda recepción que tuvo entre las solitarias su particular oferta casi le cuesta la vida de su madre, quien ya a sus 70 años no estaba en condiciones de recibir veinte llamados diarios inundados de lujuria y promesas irrealizables, que Juan anotó con ciudado y analizó con detenimiento.
Luego de descartar con recato a Patricia que ofrecia hacerle rimar la primera cita con la que viene; con resguardo a Rita que quería ponerle todos los puntos a sus íes hasta dejarlo en coma; con escepticismo a Mary que se jactaba de poder redactarle un ensayo real maravilloso; con prudencia a Beatriz que se autodesignó dedicatoria y reservaba los tres primeros capítulos; con aburrimiento a Cecilia con quien podría redefinir el diccionario de la A a la Z; con agobio a Vania, un mito dispuesta a ser leyenda junto a él; con sorna a Raquel que le enseñaría la moraleja de la fábula que llevaría; con escrúpulo a Anabel quien se reconocía dueña de una enciclopedia y lo quería para sus memorias - pues todas le parecieron muy comprometidas-, y de registrar el número de Genara, que apostaba a ser el guión de su película, pues la consideró un desafío para el futuro, concretó una cita con Lía - quien sólo quería diagramar su portada-, para el lunes siguiente a las ocho de la noche en la casa de ella.
No previó que en realidad no estaba listo para más que un cuento breve, que ella incluso catalogó de refrán. Mucho menos pensó que la decepción traería consigo celo, mal y guerra y la imposibilidad de escapar de esa elegía, mas oyó con espanto cuando se disponía a abrir la puerta con los pantalones semipuestos y el resto de la ropa bajo el brazo:
-¿A dónde crees que Bach?
domingo, 22 de agosto de 2010
Un universo hundido
Si sigues lo locuaz locamente no notando mi mirada por portales sin síntesis en enero entenderás, os oscureceré tu tuición.
Sos sospechoso de destruir el elogio elegante que quería, sin sinceridades siniestras ni nimiedades, amar amargamente.
Ya yacen en entierro mi miedo, mi misión, la lágrima, la lástima, lo lozano, lo logrado... un universo hundido.
miércoles, 18 de agosto de 2010
La Vicita Inesperada
Estaban todos sentados a la mesa terminando de servirse el plato principal, cuando el padre de Jacinta -todo un intelectual- queriendo humillar en su campo de expertís al nuevo amigo que llevara ella a cenar, que nada parecía pensar pues era todo lo que él llamaría un Sabelonada habiendo desperdiciado su vida desarrollando el cuerpo en vez de la mente, pues el Sr. Ampuero odiaba los deportistas, sobretodo los que renegaban de la naturalidad terrestre del ser humano, le dice:
-¿Y tú, Andrés, qué opinas del posmodernismo?
Antonio contesta:
-Sólo sé que nadar sé.
Y ahora entendemos por qué nos ofrecen un tecito. Mejor que conocer, reconocer. Mejor que citar, recitar. Pero mucho mejor es vicitar. Es agregarle un cubito de azúcar morena al tecito tacito... sutil y endulzante. El que, claro, en momentos de incertidumbre siempre se puede acompañar de un quecito.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Dos: él y tú
Eloy dijo a Ben: Hijo, hoy el amor de ellos es muy afín y su fin es el ego y los celos; no su cruz, no los años.



